lunes, noviembre 05, 2018

Adulto a babor


Iba caminando por la calle, una calle cualquiera, de aceras estrechas pero carretera anchas, cuando vi, en frente mío, como se aproximaba un chico adolescente. Era espigado, de aspecto simpático pero retraído, con un ligero acné en las mejillas y en la frente, pálido como un dia nublado. Tenía una mirada melancólica, casi nostálgica. Y no puede evitar recordad que yo era así de joven. Y me sabía mal, porque se le veía una persona maja. Así que cogí aire y al cruzarnos, le sujeté por los brazos y, agitñándolos, le grité: tú folla, no pierdas el tiempo, follaaaaaaa. El chaval se quedó perplejo, medio asintió y se marchó con parsimonia. Yo me quedé mirándolo como se alejaba lentamente y, sollozando, me dije: El tiempo lo has perdido tú

martes, octubre 16, 2018

Si fuésemos melancólicos


Volvía a casa caminando, pensativo, agotado después de una jornada laboral anodina e insípida. Era de noche y mi mente estaba vacía. Una familía de cuatro persona ocupaba toda la calzada. Dudaba si adelantarles por lad erecha o por la izquierda. LO hice por la izqueirda. Alc ruzar uns emáforo, vi como dos chatarreros gritaban a un taxista por no dejarles apsar cuando el taxista tenía preferencia. Pero un chatarrero siempre da respeto, dos asustan. Al llegar a casa,en el portal, una vecina muy mayor discutía con otra vecina más joven. No sé que se increpaban pero tampoco me interesaba. Y por fin entré en casa, y vi su bella sonrisa. En un mano tenía un puñal. En la otra, una metralleta. Me preguntó que qué tal el día y, yo, me puse a llorar

martes, octubre 09, 2018

Orígenes humanos


Yo era una persona un poco bastante ansiosa. En los momentos en los que no hacía nada, esos instantes que uno desea pero cuando llegan asfixian a nuestros nervios, me subía por las paredes. Temblaba, me sudaban las manos, renegaba...Pero un día, me puse a limpiar la casa mientras estaba aburrido y ansioso y funcionó. Así empecé a limpiar más y más y más. Luego, en casa ajenas cobrando un precio asequible y ya ves, ahora dirijo un imperio de empresas de limpieza que me han hecho multimillonario. ¿Y tú? ¿Cuál es tu negocio?

Bueno, yo soy manporrero de pulgas

Los felices los venderos


Incesante en su empeño, el vil vendedor no abandonaba su cruel persecución hacia mi persona. Era uno de esos vendedores altivos, arrogantes, de los que dejan de sonreír cuando les contradices pero hacen el esfuerzo de continuar haciéndolo, quedando una mueca terrorífica. Le dije que no, y ya veis, no ha parado de acosarme desde entonces. Estuve en mil sistemas planetarios diferentes, y siempre daba con mi paradero.



Un día, hastiado y cansado por su cabezonería, me planté y le dije, que venga, que le compraría cualquier cosa. El me ofreció diferentes productos que yo no necesitaba, así que le pregunté por el quinto que me mostró y, al saber el preció, le dije que era muy caro y que no se lo compraría. Volvió a dibujar en su rostro esa mueca terrorífica. El dijo que sí, que me lo vendía. Yo que no, que era muy caro. Y así me encuentro otra vez, huyendo de un vendedor psicópata. Igual que le pasó a mi padre. Y al padre de mi madre.

jueves, octubre 04, 2018

Cena de navidad 2


Realmente no ha cambiado nada, dice madre
No entendemos tu extraño comportamiento, ríes cuando hay que caminar, lloras cuando toca comer, duermes cuando hay que respirar..., dice la abuela

Tenéis razón, siempre la tenéis

Está muy bien que lo reconozcas, pero no nos des la razón para que nos callemos, dice padre
Todos te queremos. Por favor, te pedimos un esfuerzo, dice madre

Tenéis razón, siempre la tenéis

Padre- Para mí eres un desconocido. Hubo un tiempo en que te amaba, en que me estremecía al ver tus manos menuditas agarrar mis feos dedos, eras lo más precioso del universo.Pero perdí el interés por ti rápidamente, porque dejaste de ser una novedad y te convertiste en un ego al que desconocía. Eras un desconocido para mí, y yo ya tenía bastante con la suavidad de mi depresión. Fingía preocuparme por tu madre, pero poco más. Puede parecer cruel lo que digo, pero ya lo entenderás

Tienes razón, siempre la tienes


Madre- ¡Hijo mío! ¡Hijo mío! Despierta del letargo que es la vida. ¡Ven! Te amo como se ama al baile. ¡Te lo pido! Ricura mía, inténtalo. Eres lo más hermoso del universo, una maravilla de la creación que ha tenido mala suerte en este mundo cruel. Siempre te he querido, y siempre lo haré. Porque yo no solo es que te tenga cariño, hijo, yo siento devoción por ti. Porque eres fruto del amor. Porque eres único. Eres maravilloso, de verdad. Créeme. Te lo digo yo que soy tu madre

Tienes razón, siempre la tienes

Abuela-A mí no me engañas, no señor. Yo ya soy mayor y te he calado. No, no me vas a engañar

Tenéis razón, siempre la tenéis. Pero yo también la tengo. Y si todos tenemos la razón, es que el mundo funciona. ¿ No os parece maravilloso?



miércoles, octubre 03, 2018

Acontecen las costumbres que nunca han existido


Ya sé que el mundo se desmorona, mi abuelo lo decía, mi padre lo decía también, y ahora lo digo yo. Siempre se desmorona pues nuestros recuerdos del pasado distorsionan la realidad del presente y decimos que todo va a peor, que antes no era así. Pero me da igual, yo lo digo: el mundo se desmorona. Tal vez ésa sea su naturaleza, autodestructiva e infeliz. Yo ando aquí sentado, oyendo múscia con una fría cerveza en la mano, con la perra sentada al lado mío descansando y mi mujer haciendo la cena, después de haber limpiado la casa. Sí, el mundo se desmorona. Pero eso no quiere decir que las tradiciones no se mantengan, y mi mujer es genuinamente tradicional. Y ya puede caer un meteorito, haber una cuarta guerra mundial o 100 tsunamis que mi mujer hará lo que tiene que hacer y lo que tienen que hacer las mujeres. Y punto.

miércoles, septiembre 19, 2018

La crueldad de los niños y de la vida en un barrio olvidado


Mi padre vestía traje aunque estaba en el paro. Me acompañaba cada día al colegio bien vestido, impoluto, impecable, con la espalda recta y el mentón elevado. Ya he dicho que no trabajaba, le echaron del trabajo a causa de la crisis, esa excusa con la que los ricos no pierden sus privilegios, que hace que los pobres asuman la culpa sin rechistar de algo que no han hecho, sintiéndose responsables absurdamente. Pero a pesar de eso, siempre vestía con elegancia. No quería que l@s otr@s niñ@s se riesen de mí, por eso me cogía de la mano y, con seguridad, caminaba con paso firme hasta la puerta de la escuela, despidiéndose con una sonrisa. Nunca volvió a conseguir trabajo, pero eso ya es otra historia ¿Mi madre? Mi madre odiaba a mi padre y bebía por lo ridículo que le parecía que mi padre vistiese un traje para aparentar. Sí.

miércoles, septiembre 12, 2018

Calla y aprende


Hoy no estoy de humor. De buen humor, se entiende. Bueno, nunca estoy de buen humor. Cuenta: 7,8,9,10. Nací de una broma y crecí en un disgusto. Y hete aquí que resisto la frustración con resignación, teniendo que tener una conversación estúpida contigo. No te ofendas, pero no me apetece nada hablar contigo. Bueno, ni con nadie. Es solo que estoy de mal humor. Y si sonrío es porque soy una persona hipócrita. ¿Lo ves?