martes, septiembre 13, 2016

Come back today


Estoy libre de obligaciones, camino libremente por esa jungla de asfalto inverosímil y fascinante, rumbo a mi jaula de lamentos y de paz. Me pregunto por la luna, mucho tiempo ya sin observarla y admirar su gratitud.

La busco con la mirada pero, casualmente, en esta larga zona de la ciudad cuya fragancia es pis y mierda de perro, las copas de los árboles son altas y frondosas. Rebusco con mis pupilas y sólo alcanzo a ver retazos, entre las ramas y hojas, de la luna lunera. Llena no está, seguro. Mi cuerpo avanza obedeciendo a mis pequeños pies, la cabeza erguida continua a la caza de la luna lunática. Es la obsesión del instante, la pasión del momento. Las otras máquinas de hueso me esquivan, lo noto aunque no esté pendiente de ellos.
Pasa un largo rato, que son segundos dilatados, y no alcanzo a ver la plenitud de la luna. Sé que llena no está. Y cuando por fin acaba la hilera de árboles desubicados y creo que voy a tutear a la luminosa luna, un feo e impersonal edificio, alto como la arrogancia, me tapa completamente la visión. Sonrío.

Lo doy ya por perdido el asunto, no podrá ser. Pero justo al girar por la oscura calle que me lleva a mi destino habitual, veo a la luna lunera en pleno festival nocturno y me digo: “ Esto ya lo había visto”

miércoles, agosto 31, 2016

¿Ir o no ir?


Ey, tengo una cosa para tí. Creo que te puede gustar.

Un, dos, tres

Un quejido rítmico, trazos en tus pupilas de bailes inventados ( pausa), osadia aderezada con timidez...Tan fuerte cómo pueda, intentaré despistarles para que puedas escabullirte entre la luz del día y seas, son temor, la sonrisa de la noche. Sin coste alguno. Altruismo suave e imaginativo.


Un, dos, tres

¡Muchas gracias! Intento...Lo intento. De verdad. Pero si hubiese sido cinco minutos antes no hubiese dudado.


Tres, dos, uno

Bueno, pues no pasa nada. Siempre que mires al horizonte, que es tanto inicio como final del camino, allí estaremos. Yo y mis allegados. Mi pandilla y yo. Yo y mis egos. Siempre con una sonrisa de gato


Tres, dos, uno

¡Muchas gracias! Eres (sois) muy amables. Y eso es algo a tener en cuenta. Sacrificios, desventuras, anhelo. Yo te (os) bendigo. De verdad



martes, agosto 30, 2016

Claro, claro, claaaaro


La creatividad es esencial en todo porque cuando no lo es, se vuelve rutina. Rutinas Fernandez cada día se olvidaba algo en su minúsculo apartamento, dos habitaciones, sin luz solar, casi minimalista por lo escueto del espacio. Así, pues, cada día se dejaba algo en su hogar: el móvil barato, sus gafas, el dinero para poder pagar cualquier cosa incluso un saludo, a veces las llaves de su apartamento...

Un día, Rutinas Fernandez, harto de sus olvidos, decidió no slir de su casa pero, ah, se olvidó de que tenía que ir a trabajar y le despidieron. Cómo había una crisis inventada por los de arriba, sean quienes sean, no pudo encontrar un nuevo trabajo. Y sin trabajo, no tenia dinero para poder mantener su pequeño hogar y lo echaron de muy buenas maneras. Ahora vivía en la calle, seguía olvidándose las cosas pero la calle era inmensa, era una totalidad, siempre estaba en ella y, por tanto ya no podía olvidarse de sus cosas...

lunes, agosto 29, 2016

Añade sal


Y un silencio prolongado el espacio se confundo con el tiempo, las palabras se deslizan sin parar, pero no están ubicadas en la mente. Suenan, retruenan, quieren hacerse notar pero no se pueden atrapar. Deciden escribirlas en un papel, pero no tienen ningún bolígrafo. Prueban con la mente, telepáticamente. Las palabras siguen siendo pero no están. Es imposible comunicarse. Y se marchan cada uno por su lado.


El menosprecio de la locura


¿Qué es aquello que ocultan las normas? ¿ Qué es eso que pervierte la libertad y la disfraza en la decepción sonora?

Os lo diré cuando lo sepa. Seré cauto en el aviso y prudente en la mentira.


¿Y quién diablos eres tú?

Tu reflejo, la motivacion de un estómago vacío, el discurso incoherente de un beso. No lo sé

Yo tampoco



Lentos deseos de otra persona


El paso previo a la promesa de la eternidad, un recuerdo difuso que será sensación pero no hecho, la zancada previa al último impulso, el reconfortante temblor que habíamos olvidado pero que,de vez en cuando, está ahí...Momentos, memorias, mitos. Los sonidos cálidos que no son ecos sino temblores, la carrerilla que nos recuerda lo vivos que estamos...

miércoles, agosto 10, 2016

Dos invitaciones a eventos


Tenía hambre el vampiro. Ya no le hacía falta ni ocultarse en las dudas de la noche.Lucía palmito a la luz del sol, vestía adecuado para la época en la que estaba y procuraba no llamar mucho la atención. Tenía hambre peroe staba hastiado. Su excepcionalidad se hbía convertido en una vulgar rutina. Seducir, convencer, morder, dormir y poco más. Si llega a saber que la eternidad era tan aburrida se hubiera (o hubiese) convertido en hombre lobo. Por qué los hombres lobos no son eternos, no?

Frankenstein-Es durante nuestra vida, y siendo conscientes de que la estamos viviendo, de que formamos parte de ella, que somos perpetuos. Y siempre, en algún momento, nos sentiremos abrumadoramente desganados . Pues la existencia es incomprensible, seductora, vacía, ruidosa.No podemos hacer nada más que mirar al horizonte y tres o cuatro cosas más. Bueno, me voy a pilates. Ciao

martes, agosto 09, 2016

Coro interior en La menor, quina guasa


Titus Andronicus decía muchas tonterías. Era un torrente de palabras desbocadas, que no tenían objetivo implícito, un sin sentido de letras. Siempre sonoro, parlanchín pero noble, eterno en su escueto vocabulario. Un día, de sopetón,dejó de hablar. Pasaron unos días y sus compañeros, extrañados de no oir su palabrería occidental, le preguntaron por qué ya no hablaba más. Titus cogió papel y bolígrafo y escribió que le parecía que ya no hacía gracia. Entonces Responsable Rodríguez, un compañero de trabajo con pocos amigos y menos enemigos, le dijo que nunca habia hecho gracia y Titus Andronicus se empezó a descojonar de la risa.




lunes, agosto 08, 2016

Repelente de vecino


Los sueños se han roto, se han hecho añicos con el paso del tiempo. Son aire, espuma del mar, recuerdos de recuerdos que querían ser futuro. Nos queda tirar para adelante, ver si sucede algo excepcional que nos conmueva.

Pero siempre veo a los mismos borrachos, las mismas penas ajenas, las mismas calles, algún edificio nuevo que se vuelve cuotidiano al verlo por segunda vez.

Y si viajase a Marte, pasaría lo mismo.
Y si marchase a Burgos, todo sería lo mismo.

He pensado en hacerme youtuber y arrastrar con mi desidia la voluble voluntad de las personas inocentes y sin personalidad. Que todos sufran mi pena y se vean abocados al eterno suspiro.

Aunque luego, a veces, consigo algo que quiero y me olvido de todo. Soy una nueva persona. Sonrío. Y toda la tontería se va. Critico a los tristes, a los pesados, a gente como yo. ¡Hola señor Wilson!