martes, diciembre 11, 2012
Party corta
A veces hay que decir la mentira perfecta. No la bondadosa, ni la que es verdadera: la mentira perfecta. Y requiere pericia y destreza, talento y palabrería. Así que la mentira perfecta no es cosa de bobos.
Cosa de bobos sería la historia de Moloid Brown, capataz y gobernador de un establo de pulgas las cuales huyeron a lomos de un plateado can llamado Pepe.
Así es como creció la leyenda de Pepe, idolatrado y venerado por miles de pulgas y millones de seres humanos. ¿Quién se acuerda de Molid Brown? ¿Y de su abuelo? Pues eso
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