jueves, octubre 27, 2011

A.m.


Un día que está quieto, que no se mueve. El cuerpo está durmiendo y la mente está perpleja. Inamovible. ¿A qué aspiran los segundos, los minutos?
Se acerca alguien, baja la música. Escucha. Presta atención. Pasa desapercibido. El estómago ruge. Shhhhhh. ¿Por dónde iba?



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